Tipos de fondos de inversión

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Artículo revisado por John Tidd Kimball, CFA

 

Invertir en un fondo de inversión puede resultar una idea interesante a tener en cuenta por las muchas ventajas que éstos poseen en cuanto a su diversificación, sus ventajas fiscales, o las propias de invertir de manera colectiva con un profesional (gestor) experimentado. Una vez analizadas sus ventajas (como ya hicimos en el post Fiscalidad de los fondos de inversión), y siendo conscientes del atractivo que tiene este vehículo financiero, nos queda plantearnos qué tipos de fondos existen y cuáles pueden ser más interesantes según las características, las rentabilidades y los riesgos que estemos buscando asumir. Para ello, vamos a clasificar los fondos de inversión según varios criterios.

 

Clasificación de los fondos de inversión

 

1. Tipo de gestión

Los fondos de inversión pueden tener una gestión pasiva o activa.  En primer lugar, cuando hablamos de gestión pasiva, nos referimos a aquellos fondos que siguen una estrategia que no opta por intentar superar el índice de referencia. Es decir, no tratan de comportarse mejor de lo que lo hace el mercado, sino que simplemente replican un índice con el objetivo de igualar su rentabilidad.

Dentro de este tipo de gestión distinguimos los fondos indexados o fondos índice y los fondos cotizados, también llamados ETFs. Su diferenciación es muy sencilla. Mientras que los fondos indexados se comportan como todos los fondos, actualizando su valor liquidativo al final del día, los ETFs cotizan y actualizan su valor liquidativo constantemente, comportándose como si fueran acciones, variando en cada momento tal y como se comporten los valores bursátiles en los que invierte el fondo y pueden comprarse o venderse en cualquier momento de la sesión. De hecho, los ETFs se consideran a medio camino entre un fondo y una acción. Otra de las grandes diferencias es la fiscalidad. Mientras que es posible realizar traspasos entre fondos indexados sin pagar peaje fiscal, en los ETF sí se tributa por los rendimientos de cada transmisión.

Por el contrario, la gestión activa sí que busca alcanzar una rentabilidad superior a la del mercado o a la de su índice de referencia, a través del desarrollo de distintas estrategias y selección en la inversión. Por tanto, no replica su índice de referencia, sino que la cartera estará compuesta por los valores y la ponderación que el gestor considere.

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Los Fondos garantizados, por su parte, aseguran la preservación del capital en una fecha determinada. Hay que distinguir, por un lado, los fondos garantizados de rendimiento fijo, que en la fecha de vencimiento aseguran tanto el capital inicial como una rentabilidad fija. Por otra parte, los fondos garantizados de rendimiento variable solo aseguran la inversión inicial en la fecha de vencimiento, mientras que la rentabilidad estará vinculada al comportamiento de los valores de la cartera.

 

2. Tipo de activos

En este apartado, nos vamos a centrar en las formas de inversión en fondos más comunes e importantes que hay.

  • Fondos de renta fija: Invierten en bonos o títulos de deuda que emiten tanto instituciones públicas como privadas. Tanto los intereses como el horizonte temporal vienen ya establecidos (puedes encontrar más información en el post sobre las diferencias entre renta fija y renta variable).
  • Fondos de renta variable: En contraposición a la renta fija, la renta variable invierte a través de acciones, sin conocer de antemano ni los rendimientos ni el tiempo que durará la inversión. Por ello, la asunción de riesgo es mayor que en renta fija.
  • Fondos mixtos: Son aquellos fondos de inversión que combinan en su cartera la renta fija y la renta variable.  Suelen tener una estrategia más flexible, que busca diversificar las inversiones, aunando la estabilidad de la renta fija y la rentabilidad de la renta variable. El inversor deberá, por un lado, valorar qué grado de riesgo está dispuesto a asumir, y por otro, tendrá que analizar los distintos tipos de volatilidad que tienen los fondos mixtos para elegir el que más le convenga.
  • Fondos de gestión alternativa (Hedge Funds): Este tipo de fondos se diferencia del resto especialmente por su libertad a la hora de invertir y de correr riesgos, sin más limitaciones que las que impone su política de inversión.
  • Fondos especializados en inversiones en activos reales. Los más populares son los que invierten en materias primas, inmuebles o infraestructuras.
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3. Por regiones, sectores y temas

Los fondos de inversión pueden tener múltiples estrategias o especializaciones. De esta manera, podemos encontrar fondos que enfoquen su cartera en una región geográfica determinada, ya sea un país o una zona más amplia, como puede ser un continente o un conjunto de Estados que compartan ciertas similitudes, como pueden ser, por ejemplo, algunos países emergentes.

Por otra parte, los fondos pueden elegir elaborar una estrategia en base a un sector o una tendencia. Para diferenciarlos bien, cuando hablamos de un fondo sectorial nos referimos a un fondo que invierte en empresas muy vinculadas unas con otras. No en vano, comparten el mismo sector. Por ello, si el sector obtiene buenas rentabilidades, el fondo también lo tendrá y viceversa.

En el caso de los fondos temáticos, por el contrario, éstos invierten en grandes tendencias, también denominadas megatendencias. Estas son globales, así que en la cartera del fondo habrá sectores muy distintos. Esto supone que los ciclos de un sector le afectarán menos que a los fondos sectoriales.

Fondos especializados en inversiones en activos reales. Los más populares son los que invierten en materias primas, inmuebles o infraestructuras.

 

4. Por tipo de vehículo de inversión

  • Fondos de inversión directa: Invierten directamente en activos financieros
  • Fondos de fondos: Como su propio nombre indica, se tratan de fondos de inversión que invierten en otros fondos en vez de directamente en valores. Permite acceder a una variedad de fondos que quizás sea complicado acceder de forma individual (por mínimos de inversión muy elevados) pero muchas veces con la desventaja de tener comisiones más altas.

 

Imagen: Unsplash @cortes