Las materias primas —o commodities— pueden tener cabida en una cartera value a largo plazo, pero no deberían considerarse una asignación obligatoria ni un bloque homogéneo. El petróleo, el oro, el cobre, el gas natural o los productos agrícolas responden a dinámicas diferentes de oferta, demanda, inventarios, regulación y geopolítica.
También debemos distinguir entre comprar exposición directa a una materia prima e invertir en una empresa que la produce. Una materia prima física no genera beneficios ni flujos de caja. Una compañía minera, energética o agrícola, en cambio, posee activos, empleados, deuda, costes operativos y un equipo directivo que decide cómo asignar el capital.
Desde la perspectiva de la inversión en valor, esta diferencia es esencial. No basta con anticipar que el precio del cobre o del petróleo subirá. Debemos analizar si la empresa puede producir de forma rentable, soportar una fase desfavorable del ciclo y convertir esa actividad en generación de caja para sus accionistas.
¿Qué significa invertir en materias primas?
Existen varias formas de obtener exposición, cada una con características distintas.
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Forma de inversión |
Qué adquiere el inversor |
Principales riesgos |
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Materia prima física |
Propiedad directa del activo |
Almacenamiento, seguro, transporte y liquidez |
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Futuros o productos ligados a futuros |
Exposición contractual al precio |
Renovación de contratos, apalancamiento y estructura de la curva |
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Vehículos con respaldo físico |
Participaciones representativas del activo almacenado |
Comisiones, custodia y diferencia frente al precio de referencia |
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Acciones de productores |
Participación en una empresa |
Riesgo empresarial, deuda, costes, dirección, regulación y divisa |
La inversión física suele resultar poco práctica salvo en determinados metales preciosos. En el caso del petróleo, el gas o los productos agrícolas, los costes de almacenamiento y transporte dificultan su utilización por parte del inversor particular.
Los contratos de futuros permiten obtener exposición sin almacenar la materia prima, pero su rentabilidad no depende únicamente de la evolución del precio al contado. También influyen el rendimiento del efectivo aportado como garantía y la estructura de la curva de futuros. Cuando los contratos con vencimientos más lejanos cotizan por encima de los próximos —situación conocida como contango—, renovar periódicamente la posición puede penalizar una estrategia compradora.
La compra de acciones de productores ofrece una exposición indirecta. La cotización puede beneficiarse de una subida de la materia prima, pero también puede quedar penalizada por aumentos de costes, una adquisición poco disciplinada, problemas operativos o un balance excesivamente endeudado. Normalmente se ven cambios en el precio del commodity y luego un lag en adelante los efectos en los estados financieros.
¿Qué pueden aportar las materias primas a una cartera?
Uno de los argumentos más habituales es su capacidad para diversificar una cartera.
La investigación histórica sobre futuros diversificados de materias primas ha encontrado periodos de baja correlación con los activos financieros tradicionales y una respuesta favorable frente a determinados episodios de inflación inesperada. Sin embargo, los resultados dependen del periodo analizado, la composición del índice, el sistema de ponderación y la forma de renovar los contratos. No constituyen una garantía sobre su comportamiento futuro.
Segundo argumento más habitual es la dislocación entre precio y valor. Valorando una petrolera podemos calcular el valor neto de las reservas probadas que existen por acción para analizar su diferencia con el precio. Éstas dislocaciones suelen ser desproporcionales, dando un costo de oportunidad muy alto.
Las materias primas pueden reaccionar de forma diferente a una alteración de la oferta. Una interrupción en la producción de petróleo puede elevar el precio de la energía y perjudicar simultáneamente a compañías consumidoras. El productor puede beneficiarse, mientras que empresas de transporte, industria o consumo afrontan mayores costes.
No obstante, la protección frente a la inflación no es automática. Una inflación causada por escasez energética puede favorecer al petróleo, pero no necesariamente a todas las materias primas. La demanda de metales industriales podría debilitarse durante una recesión, aunque el nivel general de precios continúe elevado.
¿Cuándo puede encajar una productora en una cartera value?
Desde una perspectiva value, el análisis debería comenzar por una valoración basada en supuestos prudentes. No conviene utilizar únicamente el precio actual de la materia prima si este se encuentra en un extremo del ciclo. Una productora de minerales pueda encajar con una cartera value en la parte baja de su ciclo.
Precio y beneficio normalizados
Estimamos qué podría ganar la compañía bajo un precio razonable a lo largo del ciclo, no solo durante el último ejercicio. Esto permite evitar que una fase excepcionalmente favorable produzca una valoración artificialmente reducida.
Posición en la curva de costes
Una productora situada en la parte baja de la curva puede continuar operando cuando los precios disminuyen. Las compañías con costes elevados suelen sufrir antes y pueden verse obligadas a cerrar activos, aumentar deuda o emitir acciones.
Calidad y duración de los activos
En una minera analizamos las reservas, la ley del mineral, la vida útil de las explotaciones y las inversiones necesarias para mantener la producción. En una energética estudiamos la calidad de los yacimientos, sus tasas de declive y el coste de reemplazar reservas. En una química ligada a uno de éstos commodities, como suele ser, se analizan ratios de utilización, los precios medios de venta.
Balance y liquidez
Los sectores de materias primas pueden atravesar periodos prolongados de precios reducidos. Un balance sólido ofrece mayor capacidad para soportarlos sin tomar decisiones perjudiciales para el accionista.
Asignación de capital
Durante la fase alta del ciclo, algunas compañías amplían capacidad o realizan adquisiciones a precios exigentes. Una dirección disciplinada puede optar por reducir deuda, recomprar acciones cuando la valoración lo justifica o devolver capital sin comprometer la viabilidad futura. Ahí es donde las buenas administraciones resaltan, en su asignación de capital. Especialmente su equipo directivo.
Riesgos regulatorios y de sostenibilidad
Las explotaciones mineras y energéticas pueden afrontar costes medioambientales, conflictos sociales, cambios fiscales y riesgos de gobierno corporativo. HAMCO AM integra estos factores como información adicional sobre los posibles riesgos de una inversión, sin utilizarlos como un filtro automático o una exclusión general de sectores.
El error de comprar una compañía cíclica por su PER bajo
En empresas ligadas a materias primas, un PER reducido puede coincidir con el momento de mayores beneficios.
Supongamos que el precio de un metal aumenta, mientras los costes de extracción se mantienen relativamente estables. El margen de la productora puede ampliarse con rapidez, elevar el beneficio y reducir el PER. La acción parecerá cotizar a precios bajos, aunque sus resultados se encuentren cerca de un máximo.
Cuando la materia prima se normaliza, los beneficios pueden disminuir mucho más que los ingresos, porque una parte de los costes es fija. El PER vuelve entonces a aumentar o deja de ser interpretable si la compañía entra en pérdidas.
Por eso analizamos varios escenarios con un rango de los precios y evitamos valorar una empresa cíclica utilizando exclusivamente las cifras de los últimos doce meses.
¿Tienen cabida en una cartera value a largo plazo?
En pocas palabras, sí. Las empresas de commodities son, por su naturaleza, cíclicas, por lo que invertir en una de estas con buenos fundamentales, buen equipo de gestión y con buen track record en el uso del capital puede llegar a ser un golazo, como lo fue el caso de Peyto en su día o Sasol más recientemente.
Al ser cíclicas, cuando están en la parte baja de su ciclo se abren oportunidades de compra muy interesantes. Y hay indicadores que pueden dar visibilidad de la parte del ciclo, como los inventarios, los flujos de importación y exportación de la materia prima, la demanda del producto por ciertas industrias cuando son muy dependientes entre sí, el capex de sus clientes o el mismo precio del commodity en mercados.
En HAMCO tenemos una filosofía de Inversión Value
Nuestros fondos están diseñados para capital estable y con vocación de largo plazo (El horizonte de inversión recomendado para nuestros fondos es de 5 años o más). Si valoras invertir en este tipo de activos, te presentamos nuestros dos fondos:
Hamco Global Value Fundes un fondo de renta variable internacional cuyo objetivo de largo plazo es lograr el crecimiento patrimonial de sus partícipes por medio de una estrategia consistente con la filosofía de inversión value, seleccionando empresas infravaloradas por el mercado a nivel global con potencial de revalorización. Con 216,70 de activos bajo gestión y un nivel de riesgo de 3/7.
Hamco Quality Fund es un fondo diseñado para invertir a largo plazo en empresas globales de calidad, con sólidos fundamentales y una gestión directiva excelente, seleccionadas bajo una exigente disciplina de valoración. Nuestra filosofía quality value combina la búsqueda de compañías excelentes con precios atractivos, apoyados en más de 25 años de experiencia en mercados financieros internacionales. Con 44,67 M de activos bajo gestión y un nivel de riesgo de 4/7.
Preguntas frecuentes
¿Las materias primas son una buena inversión a largo plazo?
Depende del instrumento, el precio pagado y el objetivo de la cartera. Pueden aportar diversificación en determinados periodos.
¿Protegen siempre frente a la inflación?
No. Algunas materias primas pueden responder favorablemente ante ciertas perturbaciones inflacionarias, especialmente las relacionadas con su propia oferta, pero el resultado depende del tipo de inflación y de la materia prima concreta.
¿Es mejor comprar la materia prima o una empresa productora?
Son inversiones distintas. La exposición directa depende principalmente del precio y de la estructura del vehículo. La empresa añade flujos de caja potenciales, activos y decisiones de gestión, pero también introduce deuda, costes operativos y riesgos empresariales.
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