En una época en la que las inversiones están marcadas por la tecnología y la creciente popularidad de enfoques como el trading algorítmico, el Deep Value sigue siendo un clásico que mantiene su vigencia gracias a su buena performance. Este estilo de inversión busca identificar acciones infravaloradas en relación a su valor intrínseco, se sitúa como una herramienta poderosa para todo aquel que esté dispuesto a seguir una perspectiva disciplinada y paciente.
En un entorno marcado por la volatilidad económica y un exceso de información disponible, el Deep Value no solo representa una estrategia consistente, sino también un refugio para inversores que priorizan análisis rigurosos y decisiones fundamentadas. A lo largo de décadas, el Deep Value ha sido capaz de superar consistentemente las rentabilidades promedio dando refugio a inversores en un panorama donde la búsqueda de mayores rentabilidades es cada vez más desafiante.
A lo largo de este artículo vamos a ver cómo aprovechar esta metodología en el escenario actual.
¿Qué es el Deep Value?
Podemos definir el Deep Value como una metodología de inversión que busca identificar activos infravalorados en comparación con su valor intrínseco. El objetivo principal es identificar oportunidades de inversión que presenten un alto potencial de rendimiento con un riesgo limitado.
El valor intrínseco es el valor basado en parámetros fundamentales como activos netos, flujos de caja y rentabilidad operativa, independientemente de las fluctuaciones a corto plazo de los precios. Para calcularlo se analizan exhaustivamente los estados financieros, la valoración detallada de activos y pasivos. También se evalúan los flujos de caja descontados para estimar el valor presente neto de una empresa, evaluando ratios como precio/valor en libros, PER bajo o descuentos significativos sobre el valor liquidativo.
Este enfoque busca construir un margen de seguridad al comprar activos con un precio de mercado significativamente menor al intrínseco calculado, minimizando así el riesgo de pérdida de capital. Este método asume que en los mercados financieros se generan ineficiencias por lo que surgen oportunidades para adquirir compañías a muy buen precio respecto a su valor subyacente real.
A diferencia de estrategias como el Growth Investing, que persigue empresas con altas tasas de crecimiento futuro, el Deep Value pone el foco en organizaciones que pueden estar atravesando dificultades temporales o sectores marginados por el mercado, apostando a su recuperación a largo plazo. Esta metodología prioriza el análisis detallado frente a las expectativas de mercado.
¿Cuándo nació esta metodología de inversión?
Benjamin Graham es reconocido como el padre de la metodología Deep Value. Como precursor de este enfoque, Graham desarrolló principios clave en su obra seminal Security Analysis y posteriormente en The Intelligent Investor, donde introdujo conceptos como el margen de seguridad y la disciplina ante las fluctuaciones de mercado. Su frase emblemática «comprar dólares a 50 centavos» resume la esencia de su filosofía, que consiste en adquirir activos cuyo precio de mercado sea significativamente inferior a su valor intrínseco estimado. Esta metáfora alude a identificar y aprovechar ineficiencias en el mercado con una perspectiva a largo plazo para capturar valor una vez que el mercado corrigiera dichas discrepancias.
¿Qué es el nivel de odio del mercado hacia una empresa?
Según Graham, el mercado puede «odiar» o infravalorar temporalmente una empresa debido a factores emocionales o irracionales, como noticias negativas, tendencias sectoriales o pánico generalizado. Este «odio» se manifestaría en una caída del precio de la acción por debajo de su valor intrínseco, lo que Graham vería como una oportunidad de compra para el inversor paciente.
Podría interpretarse como el grado en que el mercado subvalúa una empresa debido a un sentimiento negativo injustificado. Esto ocurre cuando:
- El precio de la acción cae significativamente sin que haya un deterioro proporcional en los fundamentales de la empresa (como ingresos, beneficios o activos).
- El mercado exagera los riesgos o problemas temporales, ignorando el valor a largo plazo de la empresa.
- El sentimiento general es pesimista, lo que lleva a una venta masiva de las acciones, a menudo sin un análisis racional.
Graham argumenta que este «odio» es una oportunidad para los inversores que practican el Deep Value Investing.
Métricas utilizadas en la inversión Deep Value
La falta de capacidad de estas empresas para destacar se refleja en sus ratios fundamentales, como P/B, P/E y P/CF, que suelen ser notablemente bajos. Asimismo, sus márgenes de rentabilidad tienden a situarse en valores de un solo dígito, contrastando con las compañías sobresalientes que cotizan a precios atractivos y que logran márgenes de rentabilidad en rangos de dos dígitos.
Los inversores que siguen esta metodología prefieren utilizar Price to Book Value (PBV) al PER precisamente por esa preferencia que tenía Graham del balance frente a la cuenta de resultados.
Riesgos de invertir en Deep Value
Podríamos decir que uno de los principales riesgos de invertir siguiendo la filosofía Deep Value es la psicología. Los Deep Value deben tolerar muy bien la incertidumbre y no vender inmediatamente cuando caen sus inversiones, y confiar en la decisión que tomaron de invertir en la compañía fue tras un riguroso estudio y de una manera muy meditada. La mayoría de inversores value que siguen los pasos de Buffett prefieren compañías excelentes para poder dormir tranquilos. Quizá para los deep value sea más difícil dormir tan tranquilos, pero la confianza en el análisis es fundamental para poder gestionar esa volatilidad en el precio de la acción.
Otro de los riesgos de esta metodología se llama trampa de valor. La definimos como aquella compañía que parece barata pero que no lo está.
¿Cómo detectar si estamos frente a una trampa de valor en el deep value?
El modelo de negocio de la compañía se mantiene igual y no cambia para volver a la compañía rentable, sacarla de sus problemas temporales o para estar a la par de los avances tecnológicos.
El management está vendiendo las acciones, hacen cosas que denotan desconfianza, están disminuyendo el pago de dividendos, etc
No encuentras un catalizador para la empresa: una posible compra de la empresa por otra; una fusión, un producto o servicio nuevo para satisfacer la demanda del mercado, etc.
Oportunidades Deep Value: ¿Qué son las Net-Nets?
Las nets-nets es un concepto de inversión que se refiere a empresas que puede comprar a un precio tan bajo que, incluso si se liquida, el inversionista podría obtener una ganancia. En muchas ocasiones, los analistas no las siguen ya que se considera que podrían ser empresas segundonas y ahí es donde nacen las oportunidades Deep Value.
Las net-net stocks son atractivas porque maximizan el potencial de obtener rentabilidades superiores al promedio, al tiempo que limitan las pérdidas potenciales.
En estas empresas sus acciones cotizan a un precio tan bajo que el valor de mercado de la empresa es inferior a su valor neto de activos corrientes (Net Current Asset Value, NCAV), es decir, el valor de sus activos corrientes (como efectivo, cuentas por cobrar e inventarios) menos todos sus pasivos (deudas y otras obligaciones). En esencia, son empresas que el mercado valora por menos de lo que teóricamente se podría obtener al liquidar sus activos corrientes, incluso ignorando otros activos como propiedades o equipos.
Si quieres invertir en Deep Value, Hamco puede ser tu lugar. Si quieres saber más en detalle nuestro tipo de inversión, puedes ver a nuestro director de operaciones de Hamco, Pablo Isillarte en un podcast donde desvela cómo es el proceso completo de inversión en Hamco, de la idea a la compra, ver:
Recomendaciones de libros y otros recursos sobre Deep Value
– Libro: El inversor inteligente (Capítulos sobre Cigar-Butt Investing)